miércoles, 5 de marzo de 2008

BLACK

Todo empezó un día de agosto de 1994, cuando Japao cantaba en el garaje de un chalet en Sertaozinho una canción de unos tal "Pearl Jam", la canción se llamaba Black, y a mi me atravesó como ninguna otra canción lo ha hecho antes, y ya estaba, ya había encontrado mi verdadero "amor musical", y a día de hoy, aunque hemos atravesado altibajos, seguimos enamorados.
El pasado 6 de septiembre de 2006 por fin pude llenar ese vacío que me inquietaba, por fin pude oir esa voz, por fin pude confirmar que no era un amor platónico. Escuchar Black fue uno de esos momentos en los que solo estaba yo, y nada más importaba, fue una unión total con la música, que no entraba por mis oidos, directamente se filtraba a mi sangre y corría directa a mi corazón, todo desapareció, y Black, se hizo completamente real. Viví aquello para lo que llevaba años preparándome, y fui uno con su voz, ya puedo decir que un pequeño vacio en mí se lleno aquella noche, uno de esos pequeños momentos que se vive con la intensidad de muchos años juntos...
Gracias, Eddie, no se si sois conscientes de la capacidad que tenéis de llegar a nuestro interior, y de la presencia que alcanzáis en nuestras vidas...

3 comentarios:

Sari dijo...

Hombre, Black siempre es especial, una obra maestra con la que hemos vivido demasiadas cosas, pero en el que vimos nosotros la verdad es que no te llega tanto si Eddie parece un homeless con el Don Simón y encima la canción la presenta Bardem totalmente intoxicado... ya podía haber salido así a recibir el Oscar...

Pero bueno, sí: Black no es una canción, es un tiro directo al corazón.

Anónimo dijo...

Pues sí, recuerdo cómo la cantaron en el Festimad... hay canciones que ponen los pelos de punta. Pocas, pero las hay.

Jose dijo...

La verdad es que vosotros tuvísteis mala suerte, el conicerto de festimad fue bastante triste para lo que fue el del palacio de los deportes.