miércoles, 12 de marzo de 2008

BUENAS NOTICIAS

Si señores, los cañones, como este de la fortaleza de El Morro, en La Habana, se pudren, se corroen y desparecen, y eso es siempre una buena noticia, igual que los dictadores, y prácticamente por la misma razón, ese material que les hace duros, pesados y resistentes, ese mismo material forjado a golpes, enferma con el paso del tiempo, sus células empiezan a descomponerse, y se convierte en polvo, su propia naturaleza lo hace tremendamente volátil, y para ello, solo hace falta que el mar les acaricie un poco cada día.
Qué sabia es la naturaleza, incluso la humana.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Amén a eso... A